El éxito de la película radica en gran parte en su elenco secundario y su diseño de producción:
El destino los une en un bar, y lo que sigue es un caos de manipulación mutua: Andie intenta ser la "novia psicópata" (creando un "helecho del amor" o interrumpiendo noches de póker), mientras Ben aguanta estoicamente cada desplante con tal de ganar su apuesta.
Uno de los momentos más memorables es la gala benéfica donde Andie luce un espectacular vestido de seda amarillo diseñado por Karen Patch, complementado con el famoso collar "Isadora" de diamantes amarillos.
El éxito de la película radica en gran parte en su elenco secundario y su diseño de producción:
El destino los une en un bar, y lo que sigue es un caos de manipulación mutua: Andie intenta ser la "novia psicópata" (creando un "helecho del amor" o interrumpiendo noches de póker), mientras Ben aguanta estoicamente cada desplante con tal de ganar su apuesta.
Uno de los momentos más memorables es la gala benéfica donde Andie luce un espectacular vestido de seda amarillo diseñado por Karen Patch, complementado con el famoso collar "Isadora" de diamantes amarillos.